El envejecimiento natural del ojo suele traer consigo una pérdida progresiva de la nitidez visual. En primer lugar, debemos entender que el cristalino se vuelve opaco con el paso de los años, dificultando el paso de la luz. Los síntomas primarios de cataratas suelen aparecer de forma muy sutil, lo que hace que muchos mayores no les den importancia al principio. Por lo tanto, estar alerta ante cualquier cambio en la mirada es fundamental para garantizar una buena calidad de vida.
En el Centro de Día Buhaira, nuestro equipo de enfermería realiza un seguimiento constante de la salud de los usuarios. Observamos pequeños detalles en su comportamiento diario que pueden indicar una pérdida de visión incipiente. De este modo, podemos orientar a las familias sevillanas sobre cuándo es el momento de visitar al oftalmólogo.
¿Visión borrosa como síntoma de cataratas?
La señal más clara y frecuente es la sensación de ver a través de un cristal empañado o sucio. Por este motivo, los síntomas primarios de cataratas suelen manifestarse primero durante la lectura o al ver la televisión. El mayor nota que, por mucho que limpie sus gafas, la imagen sigue sin ser totalmente nítida. Así pues, esta falta de enfoque dificulta tareas cotidianas y puede generar mucha inseguridad al caminar o al bajar escaleras.
Por otra parte, los colores empiezan a verse más apagados o amarillentos con el tiempo. Efectivamente, la pérdida de contraste hace que sea difícil distinguir bordes o relieves en el suelo, aumentando el riesgo de tropiezos.
Al contratar nuestros servicios, aseguras que tu familiar esté en un entorno adaptado donde controlamos estos riesgos visuales. Como resultado, el mayor se siente más seguro mientras participa en nuestras dinámicas grupales y talleres de memoria.
Deslumbramiento y síntomas primarios de cataratas
Otro indicador muy común es la sensibilidad extrema a la luz intensa o los reflejos molestos. En este sentido, los síntomas primarios de cataratas incluyen ver halos alrededor de las luces, especialmente durante la noche. Gracias a ello, podemos identificar si un mayor evita salir de casa al atardecer o si se queja constantemente de la iluminación del salón.
Según informa la Organización Mundial de la Salud, la detección precoz de problemas sensoriales es clave para mantener la autonomía personal.
Asimismo, el cambio frecuente de graduación en las gafas sin una causa aparente es una señal de alerta médica. Conviene subrayar que las cataratas no duelen, por lo que el usuario suele acostumbrarse si el mayor parpadea en exceso o si entorna los ojos para enfocar. En el Centro de Día Buhaira, nos tomamos muy en serio estas señales para avisar a los familiares cuanto antes.
Prevención visual para los síntomas de cataratas
Vivir en una ciudad con tanta luz como Sevilla exige un cuidado extra de nuestros ojos durante todo el año. Seguramente, te interese saber que una buena protección solar ayuda a retrasar la aparición de los síntomas primarios de cataratas. En nuestro centro de la Buhaira, fomentamos hábitos saludables y revisiones periódicas para que la vista no sea un impedimento social. Igualmente, adaptamos todos nuestros materiales de trabajo para que sean fáciles de leer y utilizar por personas con baja visión.
Incluso, realizamos talleres de estimulación sensorial que ayudan a compensar la pérdida visual con otros sentidos. En el Centro de Día Buhaira trabajamos para que cada usuario recupere la confianza en sus capacidades físicas. En resumen, detectar una catarata a tiempo permite una intervención rápida que devuelve la alegría y la luz a la mirada del mayor.
Si notas que tu familiar tiene dificultades para enfocar o se queja de la luz, no dudes en contactar con nosotros. Estaremos encantados de asesorarte y acompañaros en el cuidado integral de vuestro ser querido.
